Francia: identificaron al segundo atacante del sacerdote muerto

Foto: Reuters

Se llama Abdel-Malik Nabil Petitjean, tiene 19 años y fue uno de los asesinos del cura en Rouen el martes pasado, según confirmó un estudio de ADN.

Las autoridades de Francia identificaron este jueves al segundo atacante que mató a un sacerdote el martes pasado en una iglesia católica en las afueras de Rouen, en el norte del país, como un joven de 19 años llamado Abdel-Malik Nabil Petitjean, según los resultados de un estudio de ADN anunciados por la Fiscalía nacional.

El otro atacante ya había sido identificado como Adel Kermiche, un joven de también 19 años, que se encontraba bajo libertad condicional, luego de haber sido detenido e imputado dos veces el año pasado por intentar viajar a Siria para sumarse a la lucha de grupos islamistas radicales como el Estado Islámico (EI).

Ayer esta misma milicia, que tiene su base en Irak y Siria desde 2014, publicó un video en el que se ve a los dos atacantes, que murieron a tiros por la Policía cuando intentaron huir de la iglesia de Rouen, jurando lealtad al EI y prometiendo responder al llamado de su líder, Abu Bakr al-Baghdadi, de atacar a civiles en países occidentales.

Una fuente gubernamental turca le dijo al diario de ese país Daily Sabah que Ankara había deportado a un hombre identificado como Adel Kermiche en mayo del año pasado y que le informó a Francia. Según relató, Kermiche llegó al aeropuerto de Estambul desde Ginebra, pero las autoridades turcas le denegaron la entrada y lo deportaron de vuelta a esa ciudad suiza.

Muchos de los europeos que intentan llegar a Siria para sumarse a la lucha de milicias rebeldes islamistas viajan a través de Turquía.

El martes a la mañana Petitjean y Kermiche entraron durante la misa en una iglesia de Saint-Etienne-du-Rouvray, Normandía. Tomaron a seis personas como rehenes, entre ellas tres monjas, hasta que una de ellas pudo escapar y alertar a la policía.

En medio de la toma, los dos jóvenes acuchillaron en el cuello y el pecho y mataron al sacerdote Jacques Hamel, de 86 años, y causaron graves heridas a otra persona.

Según distintos medios franceses, Petitjean vivía últimamente en el balneario termal de Aix-les-Bains, situado al este de Lyon y a más de 600 kilómetros del lugar del atentado.

Kermiche, en cambio, vivía en el mismo distrito de la Iglesia que eligieron atacar, según informó la Fiscalía y reprodujo la agencia DPA.

El ataque del martes y el asesinato del sacerdote provocó no sólo el repudio del papa Francisco, sino también una ola de ceremonias de distintas confesiones a lo largo y ancho del país y un llamado de los principales líderes religiosos de Francia de garantizar la seguridad de todas las comunidades.

Télam