¿Problemas para amamantar? Consulte a su médico

Hágalo con urgencia para no abandonar la lactancia, que funciona como una vacuna contra las infecciones. Proporciona defensas contra virus como los de la broquiolitis y otras enfermedades.

Durante la primera semana de agosto, Semana Mundial de la Lactancia Materna 2011, los especialistas advirtieron que las dificultades para amamantar deben ser consideradas una urgencia y, como tales, requieren de consulta inmediata.

“En los días de frío les recomendamos especialmente a las mamás que amamanten porque la leche materna es la mejor defensa contra las enfermedades infecciosas”, explicó el ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia, e instó a las mujeres con dificultades para dar a mamar que efectúen una consulta con el médico o la obstétrica cuanto antes.

Los expertos señalan que problemas frecuentes como las mastitis, grietas en los pezones o dificultades para que el bebé se prenda al pecho materno tienen solución. Por lo tanto, antes de acudir a la mamadera es fundamental que las mamás busquen ayuda para resolver el problema y poder continuar la lactancia. Esto disminuye la posibilidad de que el bebé se debilite y enferme.

La leche materna es una potente “inyección” de anticuerpos que previene la aparición de asma, silbidos de pecho e infecciones respiratorias. Los chicos no pueden obtener estas propiedades benéficas de ninguna leche de fórmula ni de vaca.

En relación con las infecciones más frecuentes en los meses fríos, como la bronquiolitis, la lactancia materna no impide en un 100 por ciento que el bebé las contraiga, “pero sí da anticuerpos para que se defienda mejor si se contagia; de este modo puede sobrellevarlas sin caer en cuadros severos”, detalló Estela Grad, referente del Programa contra las Infecciones Respiratorias Agudas de la cartera sanitaria provincial.

Gustavo Sager, creador del Banco de Leche Materna del hospital provincial San Martín de La Plata, agregó que entre los múltiples componentes inmunológicos que contiene la leche materna figuran la lisozima y la lactoferrina, dos enzimas fundamentales para que el bebé obtenga defensas contra bacterias que pueden acarrear problemas respiratorios y para evitar la anemia.

Problemas frecuentes

La mastitis es una de las dificultades por las que suelen consultar las mujeres que amamantan, sobre todo, cuando el bebé recién comienza a tomar el pecho o bien cuando se incorporan otros alimentos. De no tratarse puede provocar una dolorosa congestión e infección.

En la mayoría de los casos ocurre por una mala colocación del bebé, que genera el taponamiento de los conductos mamarios. “Cuando el bebé y la mamá no están relajados y en una buena posición ocurre que el lactante toma menos leche de la que debería. Entonces la leche que queda retenida se gelatiniza y obstruye el conducto”, explicó Patricia Barros Skrok, referente del programa de lactancia del ministerio de Salud provincial.

Para estos casos, la especialista recomendó buscar una posición más cómoda para la madre. “Cuando hay mastitis es importante que la mujer se realice masajes circulares en las mamas, luego fomentos con agua tibia para, luego, extraerse leche con sus propias manos, que es el modo más eficaz”, agregó Barros Skrok.

Otro de los problemas que suelen atravesar las mujeres que amamantan son las molestas grietas en los pezones. Suele ocurrir cuando el bebé se prende al pezón pero no a la aréola completa, que es lo más adecuado para la mamá y para su propia alimentación. “Lo más útil es curarse las grietas pasándose por la zona lastimada la propia leche materna”, explicó la especialista, y desaconsejó el uso de cremas o alcohol y el lavado excesivo con agua y jabón. Tras pasarse leche por la zona agrietada conviene mantener el pezón seco, para lo que se sugiere utilizar un secador de cabello.