Movimientos sociales en alerta ante posible detención de Lula

La Central Única de Trabajadores (CUT) y el Movimiento Sin Tierra (MST) se hicieron eco de los rumores crecientes sobre una eventual detención de Lula por orden del juez Sergio Moro, a quien el ex presidente denunció por abuso de poder ante la comisión de derechos humanos de la ONU.

Movimientos sociales y sindicatos preparan movilizaciones ante una posible detención del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, procesado en tres causas por corrupción en los dos últimos meses, informó hoy la prensa local.

Los articuladores de la “resistencia” son la Central Única de Trabajadores (CUT) y el Movimiento Sin Tierra (MST) ante los rumores crecientes sobre una eventual detención de Lula por orden del juez Sergio Moro, a quien el ex presidente denunció por abuso de poder ante la comisión de derechos humanos de la ONU.

“En caso de prisión, vamos a deflagrar una marcha hasta el juzgado de Curitiba. No permitiremos este clima de hecho consumado”, dijo el coordinador nacional del MST Joao Paulo Rodriguez, aliado de Lula, citado por la agencia Folhapress.

Un blog dirigido por el abogado Eduardo Guimaraes, cercano a Lula, anticipó que fue tomada la decisión de detener a Lula la próxima semana en el caso Petrobras por supuesta “obstrucción de la justicia” por parte de del juez de la ciudad de Curitiba, sur del país.

Moro aceptó una denuncia de la fiscalía de la Operación Lava Jato contra Lula sobre posibles ventajas indebidas en torno a un apartamento en el balneario de Guarujá perteneciente a la constructora OAS, uno de los ejes de los sobornos en Petrobras para ganar contratos y financiar la política.

El jueves pasado Lula tuvo su tercer procesamiento, luego de que el juez de Brasilia Vallisney de Souza Oliveira aceptó abrirle juicio por posible corrupción en un préstamos del banco de fomento BNDES a la constructora Odebrecht para obras en Angola.

El otro procesamiento, también en Brasilia, se basa en la denuncia del ex senador del Partido de los Trabajadores Delcidio Amaral que acusó a Lula de intentar impedir que un director corrupto confeso de Petrobras se convirtiera en un delator del escándalo.

Lula fue llevado a declarar por la fuerza el 4 de marzo pasado por orden de Moro, en el marco de un espectacular operativo que incluyó el allanamiento de su vivienda, en Sao Bernardo do Campo, Gran San Pablo, lo que causó un gran revuelo popular.

El ex presidente que gobernó entre 2003 y 2010 dijo que en aquella ocasión fue “víctima de un secuestro”.

La posible detención de Lula fue un tema abordado por la ex presidenta Dilma Rousseff, destituida el 31 de agosto en juicio político, en diálogo con una radio de Porto Alegre: “Un arresto será visto a los ojos del mundo como la continuación del golpe”.

Según la ex presidenta, destituida por delitos fiscales en la ejecución presupuestaria, el objetivo del gobierno de Michel Temer y sus aliados es impedir una candidatura de Lula en 2018.