Abusos en el Próvolo: el Arzobispado emitió un comunicado

Ayer, el Arzobispado de Mendoza emitió un comunicado relacionado con las acusaciones contra miembros del Instituto Próvolo.

El comunicado que emitió el Arzobispado de la provincia, dice lo siguiente: “Nos entristecen e indignan dichos sucesos. Manifestamos nuestra solidaridad y cercanía con las víctimas de los hechos objeto de la denuncia. Apenas conocida la noticia de estos sucesos fueron informadas las legítimas autoridades del Instituto (que es de Derecho Pontificio), quienes deberán iniciar el debido proceso canónico establecido por la Iglesia para estos delitos denunciados. En cuanto esté al alcance de este Arzobispado se brindará toda la cooperación que corresponda a las autoridades judiciales para el pronto esclarecimiento de los hechos denunciados”.

Como se dijo, la pesquisa se desencadenó luego de que la senadora provincial García recibiera la revelación de una integrante del Movimiento de Sordos de Mendoza sobre lo que habría ocurrido, durante años, en el Instituto Antonio Próvolo, de gran prestigio en el país, propiedad de la Obra San José y cuyo responsable es, actualmente, el padre Ramón Amarilla.

“El caso no es fácil”, señaló García, porque, además del miedo que tenían los denunciantes, necesitaban comunicarse a través de un intérprete.” La joven debió repetir su relato ante intérpretes de la Justicia.

Una vez que en los tribunales se tomó conocimiento del caso, el procurador Gullé tomó cartas en el asunto “para que se actuara de la manera más rápida posible”, según explicó la senadora a la prensa.

Se supo que la primera denunciante relató que desde que era niña había sido testigo de los abusos, las violaciones y las prácticas de felación (sexo oral) durante años.

La chica dijo que ella no fue víctima de esos hechos. Pero a través de su testimonio las autoridades lograron dar con una persona que sí sufrió las violaciones en el instituto, donde las personas están en un régimen de internación. Se espera que entre hoy y mañana más personas se acerquen a la fiscalía para prestar declaración testimonial.

El caso se conoció sólo dos semanas después de que en Entre Ríos estallara un escándalo similar, con tres curas investigados por sendos casos de abusos contra menores; uno de ellos, ocurrido en Nogoyá, fue denunciado por dos monjas; el acusado es el cura “sanador” colombiano Juan Diego Escobar Gaviria.

El fiscal del caso es Fabricio Sidoti, que durante la última semana estuvo en el centro de la escena por los cuestionamientos a su actuación en el caso de Ayelén Arroyo, una chica de 19 años que fue asesinada en septiembre pasado por su padre, al que había denunciado de haberla sometido sexualmente desde que era chica. El hombre estuvo detenido un día tras esa denuncia, ya que Sidoti dictó una orden de exclusión del hogar; dos semanas después, acuchilló a su hija en venganza. El gobierno provincial pidió el jury de Sidoti, pero finalmente la denuncia fue desestimada por 13 votos contra 8.

Fuente: La Nación.