Cuide su bienestar digestivo

Las molestias gastrointestinales son frecuentes aunque poco reconocidas y tratadas. Cambios simples en la alimentación y en el estilo de vida generan una gran mejoría. El aspecto emocional juega un rol clave.

La mayoría de la población sufre en algún momento de su vida -y a veces de manera crónica- las consecuencias de ciertas molestias gastrointestinales. Los síntomas y las complicaciones de estos problemas son padecidos, por ejemplo, por el 80 por ciento de las mujeres. Y sin embargo, la mayoría de las veces no se hace nada al respecto: las molestias se toman como algo casi natural o sin solución.

Las complicaciones y molestias gastrointestinales disminuyen la calidad de vida y el bienestar. “Si bien los trastornos gastrointestinales son tan importantes como las disfunciones lipídicas o los problemas cardíacos, no suelen ser difundidos e inclusive pasan inadvertidos para la mayoría de la gente, aun para quienes los padecen”, expresa la médica gastroenteróloga Silvia Pedreira, jefa del servicio de Gastroenterología del Hospital Alemán y secretaria de la Sociedad Argentina de Gastroenterología (Sage).

Los trastornos digestivos funcionales más comunes:

* Hinchazón o distensión abdominal. Se siente lleno de aire.

* Constipación. El tránsito intestinal se hace más lento y se dificulta la evacuación.

* Puntadas. Sensación de dolor intenso o agudo.

* Ruido. Un ruido en la panza que hasta puede ser escuchado por otros.

* Ardor. Sensación de acidez.

* Nudos. Sensación de nudos en el estómago, como si estuviera retorcido o anudado.

* Retorcijones. Sensación que aparece por momentos. La persona se dobla por el dolor. Los síntomas crecen a medida que transcurre el día.

* Flatulencias. Son muy frecuentes o siempre tienen mal olor.

El aspecto emocional juega un rol fundamental en estos trastornos porque el abdomen no sólo sirve para almacenar el combustible que da energía y nutrientes al organismo, sino que también, junto con el intestino -señalado por muchos expertos como el segundo cerebro del cuerpo- regula nuestro estado anímico.

De hecho, la serotonina, también conocida como “la hormona del bienestar”, es fabricada en un 95 por ciento por el intestino, lo cual confirma que vivir con problemas estomacales leves pero frecuentes puede producir un alto impacto en la salud física, social y emocional de una persona.

El médico gastroenterólogo Luis María Bustos Fernández, director del Instituto de Gastroenterología que lleva su nombre y ex secretario general de la Sage, comenta que “en muchos casos, con simples cambios en el estilo de vida y en la alimentación, así como también mediante el consumo de productos lácteos fermentados con probióticos y tomando más agua, se logra una mejor salud digestiva y, por consiguiente, un mayor bienestar físico y emocional”.

“Las molestias digestivas impactan directamente sobre el bienestar y la calidad de vida. Por eso es fundamental conocer el propio sistema gastrointestinal y si hay problemas hacer una consulta con un profesional. Con pequeños cambios en la alimentación y en el estilo de vida la salud digestiva puede mejorar mucho”, asegura Bustos Fernández.

10 tips sobre alimentación y estilo de vida

La Organización Mundial de Gastroenterología (Omge), una federación de más de cien entidades que representan a unos 50 mil médicos de todo el mundo, lanzó la campaña mundial “Cuidá tu bienestar digestivo”, con el objetivo de generar mayor conciencia, conocimiento y manejo de la salud digestiva. La Omge recomienda tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

1) Coma menos cantidad y con mayor frecuencia, sin aumentar la ingesta calórica total. No saltee el desayuno ni coma en exceso por la noche.

2) Consuma alimentos ricos en fibra: 5 porciones de frutas y verduras por día, incluyendo granos y legumbres.

3) Coma pescado entre 3 y 5 veces por semana.

4) Reduzca el consumo de comidas con alto contenido de grasa animal, alimentos grasos y fritos.

5) Consuma productos lácteos fermentados con probióticos.

6) Opte por carnes magras como pollo (sin piel) o cortes magros de carnes rojas.

7) Beba 2 litros de agua por día y disminuya el consumo de bebidas alcohólicas, con cafeína o con alto contenido de azúcar.

8) Coma despacio; mastique lentamente y bien. Ver Descubra el placer del comer conciente.

9) Lleve un estilo de vida saludable: haga ejercicio regularmente y no fume.

10) Mantenga un índice de masa corporal saludable; propóngase mantenerse en su peso ideal.

Fuente: drcormillot.com