Donald Trump y las claves comunicacionales de su triunfo

Donald Trump, mediático y multimillonario norteamericano sorprendió al mundo al ser electo presidente de los Estados Unidos, imponiéndose ante la demócrata Hillary Clinton.

Aunque las encuestas mediáticas mencionaban a Clinton como la probable vencedora sobre Trump; será el magnate reconocido por sus reality shows y sus hoteles quien conduzca durante cuatro años los destinos de Norte América. Pasada la sorpresa, es importante analizar cuál fue su estrategia y qué factores lo favorecieron para llegar a la presidencia.

Lo primero que llama mi atención en sus mensajes de campaña es la presencia del “enemigo”: aquellos seres que con su presencia y/o accionar amenazan la seguridad y tranquilidad de la nación. Inmigrantes, gays, musulmanes, negros y mujeres, entre otras minorías, fueron blanco de sus comentarios despectivos. La excusa: pueden quitarnos el trabajo, pueden robarnos, no saben como hacer las cosas bien, son asesinos, etc. Entonces, transformó el miedo y los prejuicios, alojados en el imaginario social, en contundentes mensajes de campaña.

El segundo mensaje está vinculado con el primero: si hay un enemigo, necesitaremos alguien que nos defienda. Tal como en la primera campaña política de la historia, realizada por Adolf Hitler, se recurrió a la figura mesiánica: “sólo yo puedo defender el país de todas estas amenazas”. Con duras críticas a la política migratoria y exterior de Obama, Trump se posicionó como el defensor de los intereses de los ciudadanos norteamericanos.

Pero, ¿cómo ayudó Hillary Clinton a su contrincante a ganar? Tal como sucedió en Argentina con Daniel Scioli y Mauricio Macri, demonizar a un candidato y hablar de él es, en definitiva, entrar en su juego, participar de su campaña. Así, la candidata demócrata polarizó la elección atacando a su oponente, mencionándolo como el peligro en cada discurso que tuvo y reforzándolo con la viralización de las redes sociales. Para ampliar sobre esto, les recomiendo leer el artículo “Cómo Hillary creó a Trump en Facebook” , de Julián Gallo.

En lo referente a su personalidad y actitud como candidata, Hillary no supo seducir a las nuevas generaciones, no tiene el carisma de Obama y, en cierta forma, las feministas aún no comprenden que haya perdonado la infidelidad pública de su marido.

La necesidad del cambio

Otro factor que influyó en favor del multimillonario fue la necesidad de un cambio, planteada por muchos estadounidenses al acudir a las urnas. En este sentido el elector vota “en contra de” y no ” a favor de”, teniendo en cuenta no sólo al candidato, sino también el partido. Es decir, luego de ocho años de gobierno demócrata, el cambio es un candidato republicano, aunque éste sea el mismísimo Donald Trump.

No obstante la dureza de sus mensajes de campaña, en su discurso luego de conocerse los resultados, el recién electo presidente se mostró mucho más moderado y conciliador. Habrá que esperar para conocer qué estrategia de comunicación utilizará en su gestión.

Para tranquilidad de muchos y muchas, en palabras del analista político Facundo Falduto: “Trump estará condicionado por su propio partido, que en muchos casos lo desprecia, controlando ambas cámaras legislativas. Sólo tendrá algo de libertad de acción en cuanto a política exterior, y no sería raro que el establishment republicano intente limitarlo en ese ámbito también. Si no lo hiciera, la atención estaría puesta principalmente en Rusia, China y Medio Oriente, además del famoso muro, por lo cual Argentina no sufriría demasiados cambios. Tendremos que seguir, mientras nos preguntamos qué les pasó, a los estadounidenses, ahora que son tan parecidos a nosotros“.

Autora: Lic. Laura Bolognesi