EPAS y DGE acuerdan puntos de trabajo conjunto

En una reunión los responsables de ambas instituciones evaluaron la situación de más de 100 escuelas con perforación propia. Además, avanzaron en un proyecto de formación profesional de operadores sanitarios.

El Director General de Escuelas, Jaime Correas, recibió en su despacho al director de EPAS, arquitecto Carlos Morán Crowley y a los jefes de las áreas Ambientales y Calidad de Agua del organimo, ingeniero químico Claudio Rigoni, y de Planificación estratégica, arquitecta Laura Acquaviva.

Desde el ente regulador se propuso a la DGE una agenda de trabajo conjunto para atender diversas problemáticas de los establecimientos escolares con perforación propia, en los que EPAS realiza controles periódicos con su Laboratorio de calidad de agua.

Se trata de escuelas que, repartidas en distintos departamentos, poseen una perforación con la cual, en muchos casos, no sólo brindan agua de consumo a sus alumnos sino también a otras dependencias estatales instaladas cerca, domicilios particulares y hasta nuevos barrios que se van construyendo en los alrededores.

Ordenar estas prestaciones implica prever la rotura de bombas,  mantenimiento, deterioro de la estructura, pago de la electricidad, entre otros aspectos planteados en la reunión de la que también participó el Director General de Administración de la DGE, Gabriel Sciola.

La necesidad de formar operadores sanitarios idóneos

Morán Crowley presentó a personal docente del  Instituto Superior Tecnológico InSuTec 9-019, quienes hicieron llegar a Jaime Correas un proyecto para la creación de una tecnicatura que inspire a mendocinos jóvenes a formarse en las tareas que debe desempeñar un operador sanitario.

El funcionario de EPAS explicó que es preocupante ver cómo los servicios de los 150 operadores comunitarios que tiene la provincia no muestran el debido recambio generacional que asegure idoneidad y futuro en el manejo de la prestación de un servicio público esencial para la población.

El director de EPAS afirmó que Mendoza debe tomar conciencia de formar profesionales para los desafíos del agua  del nuevo siglo en un marco de calentamiento global y luego de 7 años de emergencia hídrica continuados.