Las Heras: la escuela Schilardi tiene su propia biblioteca

En la escuela especial Nº2-021 Teniente Coronel Pompilio Schilard, de Las Heras, se busca contactar a los chicos con los libros.

En la escuela especial Nº2-021 Teniente Coronel Pompilio Schilardi, ubicada en una zona urbano-marginal de Las Heras, funciona una nutrida biblioteca que busca contactar a los chicos con los libros.

Desde sus inicios, la biblioteca funcionó gracias al amor y dedicación de sus docentes, más en 2011, con la llegada de la Señorita Marcela, se impulsó la propuesta de promover algo tan poco inusual como una colección de libros en una escuela especial.

La población escolar posee características muy humildes y de bajos recursos, con un porcentaje considerable de padres que ha abandonado la escuela tempranamente. Concurren 155 niños de diferentes edades (0 a 14 años). La biblioteca fue reinaugurada en 2013 y nos con el madrinazgo de Ester Trozzo, Doctora en Educación, Profesora de teatro y de lengua y literatura.

La biblioteca tiene varios objetivos importantes, como asesorar a docentes (de grado y de apoyo) y proveerles lecturas para el disfrute, y promover la lectura en los niños. Desde siempre se cuenta con la colaboración y apoyo de la directora María Inés Salomone y la Fundación Rayuela.

Entre todos la nombramos: “Patoruzito” en recuerdo de un personaje argentino muy significativo para todos. En este momento nuestro acervo asciende a 1.200 libros, y numerosos mapas y revistas.

La escuela Schilardi también disfruta el recurso de la Biblioteca Móvil, utilizada por los niños con mayor compromiso conductual, a fin de colaborar con el encuadre, y la Bebeteca, que funciona en la sala de Atención Temprana, y que cuenta con libros para succionar, libros para dormir y libros para jugar.

Los tres tipos de biblioteca pretenden conectar a los niños con las emociones, promoviendo el reconocimiento, la conversación y el encuentro, al posibilitar y favorecer el crecimiento, rompiendo ciertas barreras de exclusión y vulnerabilidad que afecta a nuestra población escolar. Compartir con el adulto (padres y docentes) y los pares permite seguir desarrollando las habilidades sociales.

Esta experiencia tuvo la oportunidad de exponerse en el Encuentro Regional de Bibliotecas que se llevó a cabo en la Biblioteca San Martín. Fue la única biblioteca de educación especial que se presentó y generó mucha expectativa e interés entre los asistentes.