Mejoran el sistema de riego del arroyo Villegas

La obra que inició a finales de septiembre tiene un 2% de avance y prevé una inversión de $ 91 millones.

Con el objetivo de beneficiar a los regantes del Alto Tunuyán, el Ministerio de Economía, Infraestructura y Energía gestionó ante la Unidad para el Cambio Rural (UCAR) y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) fondos para realizar mejoras en el arroyo Villegas y en el canal La Pampa.

El proyecto, que prevé realizarse en ocho meses y que inició el 23 de septiembre, consiste en la unificación del arroyo Villegas y del canal La Pampa, que se impermeabilizará por un trayecto de 14 kilómetros. Además, los trabajos incluyen la construcción de un reservorio, desde donde se realizará el entubado de 10,41 kilómetros, y como consecuencia se presurizará el riego debido a la pendiente que posee el trazado.

El ministro Enrique Vaquié explicó que “estamos en la etapa de acopio parcial de materiales y preparación de los terrenos en la parte del reservorio y obra de toma, concluimos el recrecimiento en una extensión de 1 kilómetro en el canal La Pampa y comenzamos a revestir un tramo del mismo canal. Por su parte en el zona del Arroyo Villegas construimos un bypass para poder ejecutar los trabajos sin impedir el paso de agua para los regantes”.

La iniciativa en el Alto Tunuyán beneficiará a 173 regantes y 4.769 hectáreas cultivadas, que hoy son regadas por origen superficial y por aguas subterráneas. Las fincas de la zona producen vid, nogal, frutales de carozo, frutales de pepita, papa, poroto y hortalizas en general.

Detalles del proyecto

  • Desde el punto de vista técnico, el plan, que fue formulado en 2006 y posteriormente reformado y vuelto a presentar en marzo de este año a la misión del BIRF (Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento) que visitó la provincia, presenta características innovadoras:
  • Sistema de regulación y distribución gravitacionalmente presurizado que posibilita la implementación de tecnología de riego parcelar sin costo de operación, al aprovechar los desniveles existentes.
  • Posibilita optimizar las captaciones de las diferentes fuentes de vertientes y regulariza las entregas posibilitando un servicio a la demanda restringida a partir de la incorporación de un reservorio de amortiguación y regulación.
  • Reduce los sistemáticos déficits de primavera, agravados por los efectos del cambio climático, al optimizar las eficiencias globales y posibilitar una reducción de la utilización de agua subterránea, a la que recurren los productos mayores que disponen de perforaciones. Dicha sustitución del uso de agua subterránea genera un impacto positivo en la disponibilidad del área de vertientes de la parte inferior de la subcuenca, beneficiando a los productores localizados en las áreas de los sistemas de Arroyo Claro, Salas Caroca y Arroyo Guiñazú.
  • Posibilita por primera vez, en la Provincia de Mendoza, la implementación de mecanismos para la implementación de una distribución volumétrica.
  • Respecto a los costos, el proyecto está calculado en US$ 6.037.959 ($91 millones aprox.), de los cuales el BIRF financiaría US$ 3.940.072 ($59,1 millones), la cartera de Economía US$ 1.664.449 ($25 millones) y el Departamento General de Irrigación US$ 433.438 ($6,5 millones).