Miami: baile y música para celebrar la muerte de Fidel Castro

“Libertad, libertad”, “Olé, Olé, se fue, se fue” y “Tirano vete con tu hermano”, cantaron los cubanos exiliados en Florida reunidos alrededor del café Versailles.

Cientos de cubanos radicados en Miami celebraron la muerte del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, con champaña, cánticos, fuegos artificiales y bocinazos.

Los exiliados anticastristas se congregaron en el emblemático café Versailles esta madrugada, apenas se divulgó la noticia de que Castro había fallecido.

Allí bailaron, bebieron y rociaron champaña, cantaron consignas tales como “P’arriba, p’abajo, Fidel p’al carajo”, “Qué viva Cuba libre” y “Raúl, tirano, vete con tu hermano”.

Mientras tanto, varios de los manifestantes lanzaron fuegos artificiales y otros hicieron sonar insistentemente las bocinas de sus automóviles.

Uno de ellos fue Michel Sánchez, preso nueve años en cárceles castristas, contó a EFE que dio un salto de alegría al recibir este vienes por la noche una llamada de Cuba en la que le dieron la noticia.

Como él también fueron apresados por “conspiración” dos de sus hermanos, que permanecieron encarcelados durante 12 y 18 años, y fueron fusilados varios familiares más.

De todos ellos y del “dolor” que causó el régimen al pueblo cubano se acordó hoy Sánchez, aunque su mayor sentimiento estas horas es el de “esperanza” de que los Castro se “vayan” del poder de una forma definitiva.

Los dirigentes de las organizaciones de exiliados cubanos no se hicieron ver en los alrededores del Versailles -un café ambientado como los de La Habana precastrista- ni respondieron consultas periodísticas.

En cambio, el alcalde de Miami, Tomás Regalado, participó de los festejos y afirmó que “no se celebra la muerte de un ser humano, se celebra la muerte de un dictador”.

“Así como se celebró la muerte de un Hitler, estamos celebrando la de alguien que hizo mucho daño a cuatro generaciones de cubanos”, agregó el funcionario.

En tanto, los tres congresistas (diputados) de origen cubano por el estado Florida, todos ellos del Partido Republicano, coincidieron en celebrar la desaparición de Castro.

“Después de tantas décadas de opresión, el tirano Castro está muerto y un nuevo comienzo puede finalmente amanecer en Cuba y su gente”, dijo Ileana Ros-Lehtinen.

Carlos Curbelo sostuvo que “el fallecimiento del dictador pone punto final a un largo y doloroso capítulo en la historia de Cuba”.

Por su parte, Mario Díaz Balart -sobrino de la primera esposa de Castro, Mirta Díaz Balart- pidió al presidente electo, Donald Trump, que escuche las recomendaciones de los legisladores cubano-estadounidenses acerca de la política a seguir con respecto a Cuba.

Otro que levantó la copa tras conocer la noticia fue Enrique Jiménez, de 85 años, que abrió una botella de ron que había comprado hace casi una década cuando se publicó una noticia falsa de la muerte del líder del régimen cubano.

Para celebrar esta mañana en la Calle Ocho se vistió con una camiseta que tenía “preparada” para este día y en la que aparece un montaje de una portada del diario cubano Granma en la que se “informa” de la muerte de Fidel y que hay una “Cuba libre”.

“Estamos celebrando la muerte de un dictador que ha tenido a Cuba en un puño”, explicó el anciano, a quien esta noticia trajo, sin embargo, recuerdos de familiares que “desgraciadamente no han podido disfrutar de este momento”.

María Elena Alpizar, cofundadora del grupo opositor Damas de Blanco, explicó que, en el plano personal, lo “peor” que le hizo este “monstruo” fue mantenerla 25 años, 6 meses y 23 días alejada de sus hijos, que fueron expulsados de Cuba cuando tenían 12 y 14 años.

Relató a EFE que cuando se los quitaron y fue a buscarlos las autoridades le dijeron que su separación era un “regalo por ser una negra contrarrevolucionaria desde el principio” y que nunca los iba a volver a ver.

Por el dolor que le infligió, la portavoz de las Damas de Blanco calificó a Fidel como un “engendro del diablo”.

Similar sensación tiene Zené Pérez, fundador de la Unión Nacional Opositora, que dijo que los “recuerdos son amargos” y piensa sobre qué injusta es la vida que le permitió vivir a Fidel hasta los 90 años y cuántos jóvenes, amigos y compañeros dieron su vida y no han podido disfrutar de este hecho”.

Testigo de la celebración en la Calle Ocho de Miami desde las 2 de la madrugada, este cubano de 86 años explicó que lo que se siente en Miami es “alegría”, aunque reconoció que no termina de compartir ese sentimiento, pues Castro no ha “pagado” todo el “daño” que causó y tenía que haberse hecho “justicia” ante un tribunal.

María Sonia Martín, que formó parte de la Operación Pedro Pan, que trasladó a inicios de la década de los años 60 a 14.000 menores cubanos a Estados Unidos, recordó que este país era un “planeta totalmente diferente”, pero lo peor fue vivir “sin el calor de los padres”, de los que estuvo separada durante meses.

Fuente: Télam.