Rige alerta para el control de Grafolita en frutales de carozo

El organismo técnico recuerda a los productores de los cuatro oasis que deben realizar la cura para prevenir los daños que genera esa plaga.

El Iscamen informa a los productores frutícolas de los departamentos de Lavalle, Las Heras, Guaymallén, Maipú, Luján al Norte del río Mendoza, La Paz, Santa Rosa, San Martín, Junín y Rivadavia que deben finalizar el tratamiento para el control de Grafolita el día 11 de noviembre.

En tanto los productores frutícolas de los departamentos de San Rafael y General Alvear deben finalizar el tratamiento para el control de Grafolita el día 14 de Noviembre.

Además se recuerda que al realizar aplicaciones de productos agroquímicos es imprescindible usar equipo y elementos de protección. Se recomienda utilizar productos específicos de bajo impacto ambiental y consultar el pronóstico del tiempo antes de realizar las aplicaciones.

Alertas para la aplicación de productos agroquímicos

En el marco del manejo integrado que implica la combinación de diferentes estrategias para el control efectivo de plagas, que producen restricciones a la comercialización de productos agrícolas, las alertas fitosanitarias tienen por objetivo que los productores realicen el control químico de las plagas en el momento oportuno. Es decir, cuando de acuerdo al desarrollo biológico de las mismas, las temperaturas y el ciclo de los vegetales, se generan las condiciones para un efectivo control.

Las alertas que se emiten con unos días de anticipación, indican a los productores la fecha en la cual deben haber finalizado los tratamientos, en una zona determinada.

De esta forma los productores ahorran productos agroquímicos y se reduce la carga ambiental de las aplicaciones al ser más eficiente el control de las plagas.

Todos los años el sistema de alertas comienza aproximadamente en la segunda quincena de setiembre y finaliza los primeros días de enero.

Carpocapsa y Grafolita

Carpocapsa (Cydia pomonella L) o comúnmente denominada en nuestro campo como “polilla de la pera y la manzana” y Grafolita (Grapholita molesta Busk) o “gusano del brote del duraznero”, son plagas agrícolas que afectan los frutos de pepita y carozo, limitando las posibilidades comerciales de estos productos.

La Carpocapsa ataca principalmente a los frutales de pepita y nogales, mientras que la Grafolita tiene por hospederos básicamente al durazno, el ciruelo, el damasco y el membrillo; este último es muy atacado por su maduración tardía.

Al nacer las larvas de Carpocapsa roen la epidermis del fruto para penetrar y dirigirse hacia la zona de las semillas, que es el alimento preferido. La galería producida se va rellenando con excrementos que llegan a salir por el orificio de entrada.

Las larvas recién nacidas de Grafolita se desplazan por las hojas buscando brotes terminales, penetrando en los mismos y produciendo una galería que puede alcanzar 8 -10 cm de extensión. En las primeras generaciones ataca brotes y en las restantes brotes y frutos. En brotes produce el secado (brote quemado), daño importante en montes en formación y luego cuando los brotes se endurecen comienza a atacar los frutos. Es posible observar la característica gomosis en el lugar por donde ha ingresado la larva.

Conocer la forma en que se desarrollan la Carpocapsa y la Grafolita, es la llave para combatirlas con éxito ya que su ciclo de vida está directamente ligado a las temperaturas que se registren. El momento biológico por el que atraviesa cada una de estas plagas se verá reflejado en lo que ocurra en el campo, y determinará a su vez el momento adecuado de pulverizar.