Aloe vera, también para beber

En cremas, productos de maquillaje, toallitas, complejos multivitamínicos, desodorantes, colutorios, pasta de dientes…

El aloe vera se ha convertido en los últimos años en uno de los productos estrellas de la cosmética, la medicina natural y la higiene personal. Solo hace falta echar un vistazo a cualquier supermercado para darse cuenta de cómo esta planta se ha convertido en la reina de nuestro día a día. Tanto, que ahora también se ingiere como líquido: «Si sigue con este ritmo de popularidad es posible que sea la bebida refrescante del futuro. Tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y encima no es cara. Además, hablamos de un producto nutricional natural, no es un fármaco. Todo ello hace que ahora mismo, en el tipo de sociedad en la que vivimos, concienciada con una vida saludable, el aloe vera sea un boom», explica el doctor Julián Álvarez, galeno especialista en medicina deportiva y que actualmente colabora con Herbalife en temas de nutrición.

Entre los principales beneficios del aloe vera destaca la estimulación de la flora bacteriana intestinal, asunto clave en el proceso digestivo: «A nivel científico, está demostrado el poder antiinflamatorio del aloe vera sobre el epitelio digestivo, un epitelio que soporta multitud de agresiones químicas y físicas. Por eso, se pensó que sería buena idea utilizar el aloe en una bebida. Es como un zumo de cactus con potentes propiedades antiinflamatorias que, además, tiene un efecto estabilizador y estimulador del sistema inmune», detalla el doctor.

Tanto el intestino delgado como el grueso sufren, a menudo, patologías inflamatorias que el aloe vera ayuda a controlar, cicatrizar y erradicar. Por ello, es un producto sobresaliente para sanar úlceras estomacales e intestinales. También sirve para controlar el síndrome del intestino irritable y otras afecciones que implican un proceso inflamatorio, como la colitis. Además, provoca la rápida eliminación de toxinas y sustancias indeseables del organismo debido al gran estímulo del que provee al proceso digestivo en general: «Al normalizar la digestión, previene tanto el estreñimiento como la diarrea. Yo he trabajado para el Estudiantes, la Federación Española de Triatlón o el CAR de Sierra Nevada, y cuando he tenido que enfrentarme a un deportista nervioso, le he recomendado beber aloe vera desde dos o tres días antes de un partido o competición importante con la idea de evitarle problemas estomacales y digestivos. Y el resultado siempre ha sido satisfactorio», cuenta el doctor Álvarez.

No hay una medida exacta sobre el consumo diario de aloe vera. Al ser un producto sin componentes químicos, no tiene restricciones en cuanto a la cantidad, pero para personas neófitas en este tipo de bebida, con la idea de acostumbrar al organismo sin sobresaltos, se recomienda no más de un par de vasos durante los primeros días. Después, tras acostumbrar al cuerpo, la dosis ya no es tan importante: «El aloe vera evita la acidez gracias a sus agentes alcalinos. Además, es muy refrescante y eso hace que no consumamos tantas bebidas que son más dañinas para nuestro organismo, como los refrescos azucarados o el café», explica el doctor.

Otros beneficios colaterales de hidratarse con aloe vera son la reducción del colesterol malo (LDL); la multiplicación de los efectos de las vitaminas, en especial la C y la E; la disminución del estrés oxidativo; la mejor oxigenación y circulación de la sangre, lo que conlleva una salud cardíaca más robusta; y la ayuda para apaciguar los síntomas de las alergias estacionales: «Son muchas pequeñas cosas buenas las que nos aporta esta planta en su formato bebida y por eso nos hace tanto bien a nuestro cuerpo», recuerda el doctor Álvarez.

¿Contraindicaciones?

Ahora bien, ¿qué ocurre con dos grupos de riesgo como son las personas diabéticas, las embarazadas? Aquí la ciencia sigue realizando estudios a marchas forzadas para dar un veredicto cien por cien fiable, y en el caso de los diabéticos, ha habido grandes avances: «Los primeros indicios nos dicen que el aloe vera ayuda a regularizar el nivel de azúcar en la sangre. No hay evidencias de que sea un producto antidiabético, pero sí de que sirve para controlar los niveles de glucemia, por lo cual resulta de gran ayuda para las personas diabéticas», revela el galeno.

En cuanto a las embarazadas, hay distintas teorías que recomiendan su no ingesta, ya que el aloe vera podría estimular el útero y generar contracciones. Así mismo ocurre con las mujeres en etapa de lactancia, ya que podría afectar al bebé a través de la leche materna, pero el doctor Álvarez evita hacer saltar las alarmas: «No hay resultados científicos sobre estas teorías, por lo que no se puede ser categórico. Nadie ha demostrado que el aloe vera sea malo para las mujeres que están esperando un hijo. Lo que sí es verdad es que siempre hay que ser muy prudente con las embarazadas y utilizar el sentido común. Y en este caso, a la espera de que la ciencia nos aporte información fidedigna.