Así esta Lucas Gómez en la cárcel de máxima seguridad de San Luis

Las horas pasan ahí adentro y Gómez espera. Recostado sobre el brazo derecho donde lleva tatuado en la piel el nombre de Flor, y en posición fetal, espera. Casi siempre en silencio, el mismo que ya empieza a aturdirlo en la cárcel. Sin embargo, el aislamiento no lo tiene preocupado. Creen que está “normal, pero “cabizbajo”.

Tras el oficio de procesamiento dispuesto por la jueza del crimen N° 3 Virginia Palacios el lunes 27 de marzo, el director del Servicio Penitenciario Provincial, Ernesto Sáez decidió el traslado de Gómez a Pampas de las Salinas, la cárcel de máxima seguridad que tiene San Luis.

Uno de los motivos es el antecedente de rechazo que tiene la población carcelaria a los acusados de violación: “Decidimos que acá estará resguardado y podrá cumplir todos los procesos de su detención. Hemos actuado en función de que se trata de un ingreso con el delito de abuso, el cual tiene de acuerdo a los códigos carcelarios un rechazo. Ante ese antecedente tenemos que tomar el resguardo y la prevención de que no vaya a ser agredido por los internos, también tenemos que tomar resguardos sobre la posibilidad de auto lesiones”, indicó Sáez.

En su primer día ahí adentro, Gómez recibió la primera visita de los dos psicólogos que trabajan para el Complejo Penitenciario N° 2 ubicada en el paraje La Botija, a unos 210 kilómetros de la capital puntana.

En el primer contacto, los profesionales pudieron advertir “una conducta psicopática”, a partir de una serie de test que efectuaron y que serán analizados en profundidad y con el paso de los días.

El acusado de violar en reiteradas ocasiones a Florencia, quitarle la vida y arrojar su cuerpo debajo de un puente, tiene una “desconexión emocional”, no “expresa sentimientos, no siente nada”. Está “cabizbajo” y tiene que ver con una “cuestión anímica”, relacionada con el encierro.

Los análisis que hagan los especialistas “nos van a permitir también hacer una evaluación de qué condiciones tiene para seguir alojado en forma aislada o incorporarse a un pabellón determinado”, destacó el director.

Lucas Gómez estará aislado 8 días, según confirmó Sáez, y está previsto que en ese tiempo reciba toda la atención psicológica que el caso se merece, como así también la visita de trabajadores sociales y el apoyo espiritual por parte del Capellán y un pastor evangélico.

En su celda solo tiene inodoro y lavatorio. Mantiene contacto con los guardias únicamente cuando recibe la comida, y en otros momentos cuando el aseo personal y la limpieza del espacio que ocupa lo requieren.

En la misma cárcel, según confirmó el director del Servicio Penitenciario, se encuentra hospedado Miguel Ángel Riquelme, uno de los acusados de matar a Guadalupe Di Falco en 2010, otra nena mendocina de 4 años, en un caso que como el de Florencia tuvo gran repercusión.

(Gentileza El Chorrillero)