La Selección Argentina va por la revancha frente a Chile

Esta noche la selección Argentina recibirá en el estadio Monumental a Chile a partir de las 20:30. La Roja viaja a Buenos Aires sin Arturo Vidal, su principal figura, ya que esta suspendido.

Cuando a las 20.30 empiece el partido ante esa bestia negra moderna en la que se ha convertido Chile, la Argentina puede haber quedado relegada al sexto puesto: si antes Colombia vence a Bolivia, la selección sentirá la presión añadida de ni siquiera estar en zona de repechaje. El triunfo es imprescindible. A favor, el destino de la Argentina sigue en sus manos, porque también es cierto que una victoria hasta puede depositar al equipo de Bauza en la tercera posición. Depender de sí mismo es una utilidad que el plantel no debería desperdiciar.

El cruce contra el rival que, por penales, le arrebató a la Argentina las dos últimas Copas América, tendrá un determinante componente anímico. La selección no será la misma después de estos 90 minutos. “No lo veo como una final, pero sí es un partido determinante”, asumió el técnico Bauza, que también aceptó que el grupo ya se sentirá en la Copa de Rusia si gana esta noche. Un empate, y desde luego mucho más una derrota, obligarían a recalcular los próximos pasos. Por ejemplo, la visita del martes venidero a La Paz ya no podría reservarse tantos trazos cautelosos como hasta ahora prevé el entrenador. Sin perder de vista, también, que aguardan visitas de riesgo a Montevideo y a Quito.

Pero ahora conviene anclarse en Chile. Aún sin Dybala, Bauza apostará por todo el potencial ofensivo. Al punto que, con el ingreso de Agüero, se reencontrarán ?Los 4 Fantásticos’ que dejaron huella en el ciclo de Alejandro Sabella. Los jugadores también tendrán que lidiar con un estadio repleto que, en principio, los tendrá bajo estudio. La Argentina vuelve al Monumental después de más de 16 meses, cuando entre la indiferencia y algunos silbidos perdió con Ecuador y empató ante Brasil. La resistencia popular con esta generación ya la sufrieron Agüero e Higuaín, apuntados por reproches en Córdoba y San Juan. Lionel Messi puede ser un escudo para todos. Por cierto, ¿desde cuándo el capitán no juega en River? Desde junio de 2014, en un amistoso ante Trinidad y Tobago previo al Mundial de Brasil. Pasaron tres finales perdidas, una renuncia a la selección y muchas cosas más en su vida. La selección necesita del liderazgo futbolístico de Messi para zurcir un funcionamiento bastante andrajoso en el ciclo de Bauza.

El Patón vio tres veces la final de la Copa América Centenario 2016. Cree que ese partido dejó enseñanzas: la Argentina debe mantener el orden porque ante el afán de Chile de arriesgar, tendrá que cortar y atacar profundo para tomar desacomodado al rival. Pero, más allá de las declaraciones, Chile no mantendrá el ímpetu de otras veces. Es cierto que presentará casi su formación ideal -faltarán el suspendido Vidal y el lesionado Marcelo Díaz-, porque finalmente contará con los golpeados Medel y Alexis Sánchez. De todos modos, no acelerará como en los días de Bielsa o Sampaoli. A la Roja no la desvive hacer historia y ganar por primera vez en Buenos Aires -no rescata ni un punto desde 2004-; más bien la impulsa la calculadora: con un empate mantendría a la Argentina por debajo en la tabla y el próximo martes recibirá a la decorativa Venezuela…

Chile es una espina para este plantel albiceleste, pero nadie aceptará la palabra revancha. El Monumental es una espina para Bauza, que nunca ganó -3 empates y 6 derrotas- en sus nueve partidos con seis equipos diferentes. “Derrotar a Chile será fundamental, y no me importa cómo se gane…”, le confiaba el director técnico a la nacion hace unos días. Ayer volvió a subordinar los recursos y el estilo: “Yo quiero ganar. Las formas…” Síntomas de una urgencia evidente.