Estudiantes de todo el país juegan a ser nanotecnólogos por un día

La Fundación Argentina de Nanotecnología (FAN) brinda en todo el país talleres para “despertar vocaciones científicas” en estudiantes de escuelas secundarias.

Impregnar monedas con nanopartículas de plata por su efecto antimicrobiano, experimentar cómo una superficie puede volverse impermeable o modificar tintas conductoras para evitar componentes tóxicos fueron algunas de las iniciativas que estudiantes secundarios generaron en los talleres que la Fundación Argentina de Nanotecnología (FAN) brinda en todo el país.

El objetivo es “despertar vocaciones científicas” en estudiantes de escuelas secundarias, y al mismo tiempo lograr que conozcan y experimenten cómo la nanotecnología -que en la mayoría de los casos no forma parte de las currículas- puede resolver situaciones de la vida cotidiana.

“Una nanopartícula es a una naranja lo que la naranja es a la Tierra. Ese es uno de los ejemplos que le damos a los chicos para que dimensionen la escala”, contó a Télam Andrés Poleri, responsable de Comunicación de la FAN, que depende del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación.

“¿Qué pasa si sumerjo el celular en el agua? ¿Lo podría usar sobre los techos para evitar goteras?”, fueron algunas de las preguntas que se hacen los chicos en los talleres, mientras trabajan con recubrimientos superficiales nanoestructurados hidrofóbicos. Lo que significa que, gracias a las propiedades de las nanopartículas, una superficie puede volverse impermeable.

“Este año la propuesta de los talleres, que forman parte del concurso ‘Nanotecnólogos por un día’, cambió: pasamos de dar conferencias a públicos multitudinarios a brindar experiencias más pequeñas pero con mayor impacto en los estudiantes”, remarcó Poleri.

De esta forma, con una pequeña introducción teórica y el acompañamiento de un equipo especializado, los estudiantes luego pasan a la etapa cien por ciento práctica, que implica la experimentación e ideación de iniciativas.

“Les enseñamos cómo cambian las propiedades de una materia en la escala nanométrica. Por ejemplo, la plata es antimicrobiana y a escala nanométrica esa propiedad aumenta exponencialmente”, comentó Poleri.

Así fue cómo a un grupo de estudiantes que participó de uno de los talleres que se desarrolló en el Centro Cultural de la Ciencia (C3), en Buenos Aires, se le ocurrió impregnar nanopartículas de plata en monedas y billetes para que su circulación de mano en mano sea menos nociva para la salud.

“La idea es que los chicos puedan ver la nanotecnología aplicada a lo cotidiano”, resaltó Poleri sobre los talleres cuyas próximas ediciones serán el 31 de mayo y 7 de junio en el C3, y el 6 de junio en el Instituto de Física de Rosario (UNR-Conicet). En este video se puede ver una experiencia pasada en la provincia de San Luis: https://youtu.be/6sAM4a-ULy4.

Otra de las ideas la tuvo un equipo de la escuela técnica N° 36, de la Ciudad de Buenos Aires, que hace dos años ganó un premio de la FAN, según destacó a Télam Éric Engler, uno de los profesores.

“Se nos ocurrió una iniciativa para vincularla con un proyecto que ya estábamos desarrollando en el colegio”, indicó a Télam Fernando Ochoa, de 17 años y estudiante de esa institución.

View image on TwitterView image on TwitterView image on TwitterView image on Twitter“Habíamos pensado una especie de máquina que pueda dibujar y hacer circuitos impresos. Entonces lo conectamos con la idea de una tinta conductora, modificada por nanotecnología, a través de la cual pueda pasar la corriente eléctrica. Con esta implementación, se podrían evitar componentes nocivos y tóxicos”, resaltó el estudiante.

Ochoa comentó que la idea nació porque en el taller les explicaron que hay muchos materiales que se pueden modificar y que, por ejemplo, las nanopartículas de oro tienen propiedades conductivas para poder implementarlas en la tinta.

Las iniciativas de los chicos están enmarcadas en un instructivo tipo guía que los miembros de la FAN les entregan para que ellos puedan ver su contexto, así como las posibilidades y los recursos con los que cuentan.

“La idea es que al final del taller -que tiene una duración de aproximadamente cuatro horas- los chicos puedan tener una idea que incluya resolver o mejorar una problemática social e incluya la nanotecnología”, sostuvo Poleri.

Entonces, cada equipo luego entrega un informe sobre su proyecto y es entrevistado a través de un video, el cual es finalmente la participación de los estudiantes en el concurso Nanotecnólogos Por un Día.

“El premio del concurso es que sean nanotecnólogos por un día y así van a pasar tres jornadas en un laboratorio, donde experimentan el trabajo real junto con los investigadores”, agregó el representante de la FAN.

Hace seis años que la Fundación realiza esta experiencia en todo el país, y ya sumó 200 charlas en distintos distritos, 325 trabajos presentados, 1.500 estudiantes y 300 docentes involucrados.

“Los chicos que no participen de los talleres también se pueden presentar al concurso, a través de la web http://www.nanoporundia.org/web/”, resaltó Poleri.

Con asombro y curiosidad, los chicos en este taller -continuó- se animan a tocar las herramientas del laboratorio, opinar, preguntar y crear nanopartículas con sus propias manos.