Matías Pappa, el boxeador del Oeste que sueña con ser campeón mundial

La carrera amateur de Matías Pappa lo posicionaba como una de las joyas del boxeo mendocino (fue ganador del Guantes de Oro y el Vendimia), pero su vida cambió de rumbo y tuvo un parate prolongado. Con el tiempo retomó la actividad, la cual hoy lo encuentra como boxeador profesional y como profesor de este deporte en el polideportivo Nicolino Locche de Godoy Cruz.

Matías, que en el campo rentada tiene un solo combate -fue empate ante Gastón Alcaraz en Malargüe-, nació, se crió y creció en el barrio La Paz, ubicado en el oeste del departamento.

“De chico, mis viejos me mandaron a jugar al fútbol, pero no era lo mío”, aclara y destaca que sus comienzos fueron con “Santiago Perrota” en el desaparecido Púgil Club.

Y agregó: “Mi infancia en Godoy Cruz fue muy linda, siempre estuve rodeado de buena gente. Siempre lo digo, el día que tenga la posibilidad de comprarme una casa, la voy a comprar acá”.

A modo de proyección a futuro, Pappa, de 28 años, se atreve a soñar: “El sueño de todo boxeador es ser campeón del mundo representando al lugar donde nació”.

Matías Pappa, además de ser el profe de boxeo del gimnasio del Nicolino Locche (desde las 21, entrenan más de 50 chicos de la zona) se pone a punto, bajo las órdenes de Ariel Cuello y Ángel Carmona, junto al ex campeón mundial Juan Carlos Reveco y a una de las joyitas del boxeo mendocino como lo es Gianfranco Bracamonte.