Principal anuncio del Gobernador es “una nueva ley que obliga a los presos a trabajar en las cárceles”

Fue durante su segundo discurso en la Apertura de las Sesiones Ordinarias en la Legislatura de la provincia. Este proyecto modifica la actual ley de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad Nº 8.465 donde incorpora a la víctima en el proceso de control sobre cualquier revocatoria de la ejecución penal.

El Gobernador Alfredo cornejo abrió por segunda vez las Sesiones Ordinarias en la Legislatura, en su discurso donde destacó la Revolución de lo Sencillo como motor de su gestión, anunció “una nueva ley que obliga a los presos a trabajar en las cárceles y que modifica la actual ley de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad Nº 8.465”.

Explicó: “Esto va más allá del plan de obras y refacción de unidades penitenciarias cuyas licitaciones ya estamos llevando adelante. Incluso, más allá del comienzo de la construcción de una nueva cárcel, como es Almafuerte II y de la Cárcel Federal, que si bien son pasos indispensables para contener el aumento de las personas privadas de la libertad que produce la mayor efectividad en la lucha contra el delito, se trata de la infraestructura edilicia”.

“Esta ley que impulsamos apunta a revisar la vida dentro de los penales. Las cárceles necesitan orden, como hemos dicho de las otras áreas del Estado, y para eso necesitamos tener nuevos instrumentos para trabajar. Queremos terminar con las cárceles de máxima ociosidad”, continuó el mandatario.

Al respecto agregó: “La idea central de la reforma que estoy presentando es que con trabajo se limite el derecho al ocio y se replique adentro la realidad exterior para la posterior reinserción. Queremos a la población carcelaria trabajando o estudiando sin privilegios. Nuestro objetivo es inculcarles la voluntad de vivir conforme a la ley y darles herramientas para hacerlo”.

“El condenado violó derechos de terceros y quebrantó la ley. Para la reconciliación con la sociedad, sus derechos no pueden estar por sobre los de la ciudadanía”, rescató el Gobernador.

A su vez comentó que esta iniciativa tiene otras aristas que delimitan la actividad del juez de ejecución penal, cuidando enteramente sus facultades constitucionales, “y, fundamentalmente, incorpora a la víctima en el proceso de control sobre cualquier revocatoria de la ejecución penal, para que nadie se sorprenda, sin haber podido opinar, que su agresor, de buenas a primera, está libre por la decisión de un juez que ni siquiera conoce lo que está viviendo la víctima”.

“Mi gobierno no va a parar hasta que los delincuentes sepan que salir a delinquir tiene costos durísimos para ellos y ya no para los ciudadanos decentes”,  afirmó y destacó: “Los valores de la buena administración imponen como prioridad el deber de ir sobre la realidad para remediar las dificultades reales que tiene la gente”.

La Revolución de lo Sencillo

Como eje de su gestión, el Gobernador Alfredo cornejo planteó: “una revolución de lo sencillo y lo sencillo son cosas que nos llenan de orgullo”.

Ejemplificó que lo sencillo son acciones como:

  • recuperar la provisión normal de insumos hospitalarios;
  • juntar a los docentes con los alumnos en el aula;
  • llevar energía eléctrica a pueblos donde no había;
  • pensar, planear, proyectar y ejecutar una nueva Terminal de Ómnibus para los mendocinos;
  • poner en valor el queridísimo Parque General San Martín;
  • mejorar la accesibilidad para la carga de la Red Bus;
  • conseguir la financiación para obras en todas las latitudes de la Provincia;
  • respetar la vida animal y crear un espacio de difusión y de protección de la flora y la fauna autóctonas, impulsando el Ecoparque;
  • federalizar la cultura, haciendo ver que su valor trasciende los grandes eventos o los festivales regionales;
  • resolver aspectos de la atención al público en cada repartición, para descomprimir las colas y que los mendocinos aprovechen mejor su tiempo,
  • el cambio de paradigma de Casa Cuna, que pasó de ser un macrohogar a una nueva concepción de microhogares con atención personalizada, para cuidar a nuestros niños más vulnerables y brindarles una socialización mucho más afectiva.
  • el nuevo Centro de Abordaje Integral de la DINAF, que permite trabajar en la promoción, protección y restitución de derechos a adolescentes que han tenido conflicto con la ley y buscan la resocialización.

Finalmente el mandatario dijo: “Estamos convencidos de que lo mejor que le podemos dejar a Mendoza en estos años de gestión que nos tocan al frente del gobierno, es pasar de un Estado torpe, incapaz de resolver los problemas, a un Estado más inteligente, con instrumentos que le sirvan a la gente para tener mejores servicios de seguridad, salud, educación y justicia. Para eso, desde el primer día de nuestra gestión, la prioridad ha sido liderar un proceso que permita ir reponiendo los valores culturales que hacen a la buena administración del Estado y que habían sido dejados de lado”.

Remarcó la importancia de los valores de mendocinos “como el orden, el esfuerzo, la verdad, la responsabilidad, el respeto, la transparencia, la austeridad, la decencia, la intensidad en el trabajo y también el coraje para sostenerlos en el tiempo, porque en el abandono progresivo de estos valores se explica la base de los problemas estructurales profundos que hoy tenemos que ir revirtiendo”. Y destacó: ”recuperar los valores de mendocinidad es en sí mismo una oportunidad para recomponer el liderazgo del Estado, y con ello restablecer la plenitud de sus fortalezas para solucionar los problemas presentes y darle certidumbre a la ciudadanía de cara al futuro. Este ha sido uno de los ejes claves de este año de gobierno y lo seguirá siendo a lo largo de toda mi gestión”.

Sostuvo que: “restituir el liderazgo del Estado no es una abstracción para las dirigencias: es garantizar días de clases, es asegurar insumos en los hospitales, es volver a tener obra pública y acceso a más viviendas, es contar con una administración de justicia eficaz, es alentar la reconstrucción de confianza en los sectores productivos y en el empresariado comprometido con el bien común, que quiere vigorizar la economía y, sobre todo, es pararse frente a los delincuentes con autoridad para que sean ellos los que le tengan miedo a la fuerza del Estado”.

“Durante este primer año, hemos ido haciendo un sinceramiento de las capacidades y posibilidades que tiene Mendoza. La provincia tiene pocos instrumentos político-económicos propios como para influir en la economía y dependemos de la marcha del país y del contexto internacional, como siempre digo. Justamente, por eso es tan importante imponer esa agenda de buena administración en el largo plazo, para hacer un uso racional y estratégico de los recursos con que contamos y conseguir, con el tiempo, la indispensable autonomía económica”, aseveró.

Luego continuó: “Pero si queremos vivir mejores tiempos, es también deber de cada ciudadano preguntarse qué puede hacer uno por Mendoza, antes de preguntarse qué puede hacer Mendoza por uno”.

Por último Cornejo recordó la conmemoración del Bicentenario de la partida del Ejército de los Andes y confesó  que “en los últimos días he pensado mucho en cómo se habrá sentido el general San Martín después de emprender camino. Porque si los preparativos y la salida son importantísimos y excitantes, creo que la verdadera intensidad se vive cuando la columna se pone en marcha y la campaña comienza a suceder. Son los momentos en que se presentan los problemas reales y a ellos hay que darles batalla y encontrar las soluciones. A doscientos años de aquellos sucesos extraordinarios y determinantes para nuestra historia nacional y provincial, sigue siendo el accionar de esos hombres el gran espejo donde mirarnos”.

“Ustedes saben que soy un enamorado de la acción y de la gestión”, dijo y destacó: “Sé que los planes y los aprestos son cruciales, pero la ejecución es lo verdaderamente importante. De nada sirve tener buenas ideas e intenciones si no se las sabe llevar a cabo. En el año transcurrido, desde que estuve en este mismo recinto, nos han sucedido muchas cosas, creo que frente a los enormes desafíos que se nos han presentado, felizmente hemos tenido muchos más aciertos que errores, porque hemos trabajado con rigor profesional, buena voluntad y sin descanso para avanzar detrás de las metas que nos hemos fijado”.

“Señoras y señores: Mendoza necesita que orientemos la acción pública sin mezquindades detrás de objetivos superiores que mejoren la calidad de vida de la gente. No es tiempo para disputas ciegas”, dictaminó y ya en la despedida dijo: “Personalmente tomo ese reto de la historia y los desafío en el mejor sentido a ustedes, como representantes del pueblo de la Provincia, para ver si con la riqueza conceptual que brinda la diversidad, somos capaces de ponernos por encima de nosotros mismos para trabajar juntos en la misión de volver a hacer grande a Mendoza”.