La enfermedad que causan los smartphones y de la que nadie habla. Te puede pasar a ti

Si sientes un dolor en las articulaciones de las manos es posible que sufras una dolencia derivada del uso del teléfono móvil y el teclado del ordenador

Seguro que te ha pasado alguna vez, aunque no ha sido tan grave como para ir al médico. De pronto, un día te levantas y sientes un fuerte dolor en las articulaciones de las manos. Lo percibes al utilizar tu smartphone como siempre o al teclear frente al ordenador. Cuidado: estas sobrecargando tus dedos, lo que puede desembocar en enfermedades como tendinitis, síndrome de túnel carpiano u osteoartritis.

El asunto es serio. Se trata de una de las dolencias del siglo XXI, y los expertos están en alerta porque los pacientes no dejan de aumentar. Hace unas décadas, estas patologías solo las sufrían los trabajadores de las fábricas, que forzaban al máximo su cuerpo. Ahora es uno de los problemas más comunes del primer mundo.

Esta enfermedad es causada por el movimiento repetitivo de escribir en el teclado del teléfono inteligente. Los movimientos que realizamos con los pulgares al escribir provocan un movimiento anormal en el hueso que, según los investigadores, puede causar dolor y eventural artritis. La famosa tendinitis se produce tras la inflamación o irritación de un tendón, una especie de cordón grueso que une el hueso al músculo.

El movimiento repetitivo de escribir en el teclado del teléfono inteligente provoca un movimiento anormal en los huesos y músculos de la mano

Además de por el uso repetitivo de esta parte del cuerpo, estas dolencias en las articulaciones de las manos también pueden aparecer por la práctica de jardinería, limpieza de la casa, pintar y otras actividades que requieren movimientos repetitivos de brazos y manos.

La ‘enfermedad del pulgar’

La doctora Kristin Zhao, ingeniera biomédica en la Clínica Mayo de Rochester (Nueva York) aseguró a la cadena CBS que la también conocida como ‘enfermedad del pulgar’ puede ser causada asimismo por el desprendimiento de una articulación, haciendo que los huesos se muevan de manera anormal.

Zhao y su equipo, que han estado estudiado esta enfermedad durante siete años, aseguran que los movimientos que hacemos al usar el smartphone son incómodos y antinaturales para nuestro cuerpo, por lo tanto es normal que aparezcan efectos secundarios. “Nuestra hipótesis es que el movimiento anormal de los huesos en el pulgar podría estar causando dolor y osteoartritis”, dijo la doctora, recoge ‘The Daily Mail’.

La osteoartritis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones donde el amortiguamiento del cartílago entre las articulaciones se rompe. La que se produce en el pulgar afecta más a las mujeres que a los hombres.

Recomendaciones para combatir la osteoartritis

Aunque actualmente no podemos pasar ni un día sin teclear en el smartphone, hay una serie de cosas que debemos hacer para prevenir la enfermedad. La doctora Zhao recomienda dar un descanso a los pulgares y comenzar a escribir con otro dedo, como por ejemplo el índice. También podemos usar los mensajes de voz o los correos electrónicos para comunicarnos sin tener que llamar.

Los investigadores recomiendan dar un descanso a los pulgares y comenzar a escribir con otro dedo, como por ejemplo el índice

Asimismo, el National Institute for Health and Care Excellence, más conocido como NICE, publica en su guía acerca de la osteoartritis una serie de observaciones muy útiles. El documento completo se compone de unas seiscientas páginas, pero aquí ofrecemos una sinopsis de lo que todos aquellos afectados por la osteoartritis deben saber:

  • No son necesarios los análisis de sangre o los rayos X para confirmar el diagnóstico. Cuando se tienen 45 años o más y se padecen los clásicos síntomas de la osteoartritis, basta con fiarse del historial y del examen clínico de la articulación.
  • Las medidas de autoayuda son la clave para manejar la osteoartritis adecuadamente. No hay que dejar descansar una articulación con osteoartritis, sino ejercitarla.
  • NICE descarta otras curas alternativas como la acupuntura, la glucosamina o la condroitina, alegando la falta de evidencias convincentes que prueben sus beneficios.
  • Si nada funciona, el siguiente paso sería la prueba de una crema antiinflamatoria o un gel, como el diclofenaco. Por el contrario, no vale la pena perder el tiempo con friegas rubefacientes.
  • Si un antiinflamatorio de uso externo no funciona, hay que optar por alguna versión oral, como el naproxeno o el ibuprofeno. Si el médico sólo nos receta un antiinflamatorio, merece la pena preguntarle por qué no tomamos también algún antiácido.
  • La recomendación más controvertida en lo que se refiere a las medicaciones es aquella que señala que los médicos no deben ofrecer rutinariamente paracetamol a los pacientes con osteoartritis. NICE asegura que no solo no ayuda a aliviar la rigidez y los dolores articulatorios, sino que es más tóxico de lo que anteriormente se pensaba.
  • Finalmente, cuando la artritis empieza a tener un impacto significativo en la calidad de vida del individuo, NICE recomienda la revisión a un cirujano ortopédico. Se debe considerar la cirugía de reemplazo de la articulación antes de que el paciente desarrolle una restricción demasiado notable en su movimiento, o padezca dolores insufribles.