Belén Casetta resultó la mejor entre los diez atletas argentinos que compitieron

Casetta batió dos veces los records argentino y sudamericano.
Colombia fue el país que ocupó el lugar más alto en el medallero, en tanto Venezuela sorprendió al conquistar un oro y un bronce. La decepción la representó Cuba, que está atravesando una etapa de recambio generacional que invita al optimismo.
 
Fueron una fiesta para Colombia y Venezuela, pero casi un funeral para Cuba. El Mundial que el domingo se clausuró en Londres matizó la correlación de fuerzas en el atletismo latinoamericano. De aquí en adelante, un repaso de cómo les fue en Londres 2017 a los países latinos con mayor tradición.
Colombia. Fue el país latinoamericano que terminó más alto en el medallero, duodécimo, tras protagonizar el mejor Mundial de su historia: dos medallas, un oro y una plata. De Daegu 2011, el país cafetero también había salido con dos preseas, pero fueron oro y bronce. En Londres, el metal argento lo conquistó en triple salto su gran estrella Caterine Ibargüen. La gloria, el sorprendente Eider Arévalo en los 20 kilómetros marcha. 
 Venezuela. Fue la gran sorpresa de los campeonatos al estrenar su medallero mundial. Del cero absoluto, Venezuela pasó a tener dos medallas que la situaron en la décimo octava posición general. El bronce de la joven Robeilys Peinado en salto con garrocha y, sobre todo, el oro de Yulimar Rojas en triple salto catapultaron al país sudamericano a la elite internacional. 
 Cuba. Vivió su peor Mundial en lo que a medallas se refiere. La potencia del atletismo latinoamericano se hundió en la clasificación (38ª) con una única presea conquistada: el bronce de Yarisley Silva en salto con garrocha. Hay que remontarse a 1983, año en que nacieron los Mundiales, para encontrar a la isla caribeña tan escasa en podios. Los técnicos cubanos, sin embargo, dicen no estar preocupados. La factoría sigue produciendo atletas y ellos están convencidos de que para los Juegos de Tokio 2020 ya habrán concluido la “etapa de transición entre las grandes estrellas” que tuvieron y “la gente joven” que ya se coló en finales en estos Mundiales.
 México. Como en Moscú 2013 y Berlín 2009, salvó la ropa con una medalla, que conquistó en la marcha. En el último día de competición,  María Guadalupe González se alzó con la plata en los 20 kilómetros. También en el cierre, Edgar Rivera se quedó al borde del podio con su cuarto lugar en salto de alto. Su evolución abrió ciertas perspectivas de mejora en el futuro próximo.
 Argentina. Acudió a Londres con su mayor delegación, diez atletas, y sólo una consiguió brillar. Fue la obstaculista Belén Casetta al enlazar varios logros históricos: primero se convirtió en la primera mujer argentina en alcanzar una final mundialista, la de los 3000 con obstáculos. Luego, batió por dos veces consecutivas el récord sudamericano –y el argentino– de su prueba. Frente a la gran actuación de Casetta, los fracasos de Braian Toledo y Germán Chiaraviglio, que no pudieron pasar de las eliminatorias en lanzamiento de jabalina y salto con garrocha, respectivamente.
 Otros países. Aunque tuvo un finalista –Juander Santos–, la República Dominicana enlazó su segundo Mundial sin medallas. Puerto Rico, que ganó su última presea en 2011, no se hizo notar. Ecuador y Guatemala tampoco encontraron premio en la marcha, donde solían triunfar.
 
Fuente: Página 12