¿Cómo se puede prevenir el Alzheimer?

El origen del Alzheimer es todavía un misterio, por lo que ésta y otras demencias no se pueden prevenir del todo
Sin embargo, sí se sabe que hay unos pequeños gestos que podemos introducir en la rutina diaria y pueden ayudar a retrasar de alguna forma el inicio de esta enfermedad. Existen estudios que han llegado a indicar que unos hábitos de vida saludables pueden reducir el 40% de los casos de Alzheimer o retrasar la aparición de este. Ahí van algunos de ellos:

Lo que es bueno para su corazón es bueno para su cerebro: Uno de los factores de riesgo sobre los que hay más evidencia son las enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión, la diabetes, la obesidad y el colesterol. Al ser patologías muy extendidas en las que el estilo de vida tiene una incidencia directa, hay que poner toda nuestra atención para modificar estos factores a lo largo de los años Además, y tener mucho cuidado con el tabaco, porque el riesgo de demencia es un 45% más alto entre las personas fumadoras.

¡A moverse!: Está demostrado que mantenerse activo físicamente reduce la frecuencia de demencias en general y de Alzheimer en particular. No tenemos que plantearnos grandes esfuerzos de gimnasio o maratones: caminar una media hora al día a buen ritmo es una actividad física extraordinaria .

Somos lo que comemos: La influencia de la alimentación sobre la incidencia del Alzheimer ha sido muy poco estudiada. No obstante, se han concedido propiedades protectoras contra la demencia a alimentos como las manzanas, las fresas, la zanahorias, los cítricos, el brócoli, la calabaza, las uvas, los tomates, el pescado y las legumbres.

Ejercite su cerebro o lo perderá: Una buena actividad mental está relacionada con una menor disminución del hipocampo, una parte del cerebro fundamental para la memoria que suele ser la primera en verse afectada por la enfermedad de Alzheimer.

Aprender idiomas, tocar un instrumento, hacer sudokus y crucigramas, leer, etc. “Es importante concienciar a la gente de que no sólo hay que mantener el cuerpo sano, sino también la mente”, explica Luis García, psicólogo de la Fundación Alzheimer.

Disfrute de la vida social: Participar en tareas recreativas reduce el riesgo de padecer esta enfermedad, así que intenta mantener una vida social intensa. Socializar implica muchas cosas: desplazarte a un lugar, conversar con otras personas, escuchar lo que dicen, dar argumentos en un sentido o en otro. Con todo esto, sin darte cuenta, mantienes tu mente activa y alerta.