¿Cómo interpretar las señales que da el pulmón?

Una imagen extraña en una radiografía o una coloración atípica puede ser un motivo de preocupación. El rol del especialista es clave para obtener una respuesta clínica Muchas veces, la aparición de sangre en la expectoración de la tos motiva la consulta con el especialista.

Este fenómeno puede motivar una gran preocupación en las personas por lo que, de acuerdo a los expertos, resulta fundamental el enfoque clínico del médico neumonólogo para determinar si el sangrado en la flema es de origen respiratorio (hemoptisis) o si, por el contrario, viene de la vía digestiva.

Si corresponde a la vía aérea, puede relacionarse a las vías superiores, como nariz o faringe, o bien, puede provenir de los bronquios. “Esto se puede detectar en la primera entrevista y luego es necesario seguir una serie de algoritmos para estudiar el tema. Esto incluye la solicitud de esputo para averiguar si hay algún germen que lo provoque, la radiografía de tórax y, directamente, la tomografía además de un estudio rápido para definir la necesidad de realizar un estudio endoscópico que permita saber directamente de dónde viene la sangre”, detalló a Vida Sana el doctor César Sáenz, médico neumonólogo, Director de NEUMOS, institución especializada en prevención, investigación y tratamiento de las enfermedades respiratorias.

A menudo, cuando se estudia el esputo, el especialista pide exámenes de laboratorio para determinar la presencia de bacterias a fin de confirmar o descartar la posibilidad de una tuberculosis. No obstante, de acuerdo al experto, la presencia de sangre en la muestra puede hacer que la prueba arroje un resultado negativo, aunque tenga tuberculosis. “Esto hay que tenerlo claro: un esputo negativo no significa que la infección no exista”, agregó.

Todas las muestras de esputo se mandan a cultivar o se estudian a través de alguna de las técnicas rápidas para intentar tener un diagnóstico. “Habitualmente se toman 3 muestras para tener mejor material y dilucidar qué es lo que ocurre. Por otra parte, si aparecen bacilos coloreados de lo que se llama la “coloración de Ziehl-Neelsen”, no significa que el paciente tenga tuberculosis. Hay bacilos y muestras de otros tipos como, por ejemplo, fragmentos de hongos que pueden dar la misma imagen y no ser bacilo tuberculoso”, detalló Saenz

Interpretar las imágenes y bajar la ansiedad

Algunos pacientes, consultan a su neumonólogo a raíz de un estudio de imágenes como una radiografía o tomografía en la que se pueden observar lesiones, nódulos o manchas con el temor de que esas manchas puedan expresar la presencia de alguna dolencia atípica o sean indicadoras de cáncer. Ante este escenario, para el experto, vuelve a ser un pilar de la atención del paciente la evaluación clínica. “Coloco esta instancia por delante de todo porque es lo que de modo habitual nos orienta. El segundo paso es pedir los estudios anteriores del paciente”, remarcó.

“La historia en la radiología pulmonar es sumamente importante ya que es posible que estas lesiones estuvieran presentes de antes y pasaran desapercibidas”, agregó. Si estas imágenes fueran nuevas, se requerirá una tomografía computada que, de acuerdo al especialista, en la actualidad es imprescindible para saber qué tipo de lesiones tiene el paciente, si son lesiones con aspecto de ser viejas, residuales, calsificadas o si son nuevas, si se trata de nódulos. “De acuerdo a qué es lo que aparezca en el estudio de imágenes se determinará la conducta a seguir del especialista”, aseveró el experto.

En algunas ocasiones, al paciente se le practica un estudio llamado videotoracoscopía, una pequeña intervención por medio de una incisión en la zona del tórax, otras veces por punción y, en otras ocasiones, se indica la fibrobroncoscopía. Pero ¿Cuán necesario es practicar estos tres estudios?

De acuerdo al doctor Saenz, eso dependerá de la lesión que tenga el paciente. “Si la lesión es periférica, es decir que está cerca o tocando la pleura, se puede hacer por una punción una biopsia guiada con el tomógrafo, a veces solamente con ecografía, el resultado puede ser bastante positivo y ofrecer un diagnóstico certero”, detalló.

Otras veces, “si la lesión es muy central y hay que atravesar mucho pulmón, se puede cambiar la punción por un estudio de endoscopía guiada con radioscopia. A través de este método, se puede lograr un diagnóstico en un nódulo pulmonar de un determinado tamaño en un alto porcentaje de casos que puede superar un 75 – 80%”, explicó Saenz.

Control en los fumadores

En los fumadores, un tema recurrente es el de los controles periódicos a los que deben someterse. De acuerdo al neumonólogo, “está perfectamente establecido en muchos países, como Canadá, Estado Unidos y varios Estados de Europa que, en personas entre 50 y 70 años de edad, fumadores o exfumadores, es necesario hacerles una tomografía computada de baja dosis una vez al año”. Esto permite detectar pequeñas lesiones. Por lo tanto, si el paciente tiene posibilidades de tener un tumor, se puede lograr erradicar las lesiones apenas comienzan, con un alto grado de curación.