Central se quedó con el clásico rosarino

Central se quedó con el derby rosarino al vencer como local a Newell‘s por 1-0 con gol de Herrera. Así, estira la paternidad y cierra el año con una gran sonrisa.

“Que nacieron hijos nuestros, hijos nuestros morirán”. Deliran las 40 mil almas que coparon el Gigante de Arroyito para alentar a Central en el clásico ante Newell‘s. Y la fiesta fue completa en Arroyito, con victoria para el dueño de casa por 1-0. Una enorme alegría en el cierre del año y una paternidad que se agiganta a nueve partidos de diferencia.

La diferencia llegó bien temprano: iban apenas dos minutos cuando Herrera madrugó a la defensa de la Lepra y estampó de cabeza el 1-0 para Central. Un Central fue mejor a lo largo de esos primeros cuarenta y cinco minutos, basándose en buen manejo de pelota -Carrizo, de lo mejorcito- y creando situaciones de gol. Poco de Newell‘s en esa primera parte, por momentos con bastante fricción. Apenas un remate de Leal que pasó desviado fue la chance más clara.

En el segundo tiempo, el conjunto que comanda Juan Manuel Llop esbozó un cierto intento de reacción, acercándose un poco más al arco custodiado por Ledesma. Pero no fue continuo, sino a cuentagotas. Central perdió la frescura de la primera parte y el partido se tornó chato. La visita intentó con algunos envíos aéreos cerca del final, pero los locales aguantaron bien y terminaron llevándose el clásico, festejando con toda su gente. ¿Un dato? Apenas una derrota en los últimos trece jugados.

El derby de Rosario tiene dueño: Central celebró en el cierre del año y es el que manda en la ciudad.