Dolor de panza: estos alimentos ayudan a aliviarlo

Hay que hidratarse bien y evitar los que producen irritación y gases.
Cuando sentimos malestar estomacal se nos van hasta las ganas de comer. Molestias como la hinchazón, las náuseas, los mareos o la gastroenteritis debilitan nuestro organismo y cambian la percepción del gusto. Esta reacción automática del cuerpo es el indicativo de algo que nos dicta el sentido común: necesitamos una dieta blanda para recuperarnos. ¿Pero qué significa una dieta blanda?

El dietista-nutricionista Fidel Salazar Cueto aclara que no debemos confundir dieta “blanda” con “astringente”. El peligro de las dietas BRAT (las siglas de bananas, arroz, manzana y tostadas en inglés), diseñadas para combatir este tipo de dolores pero que carecen de los nutrientes suficientes para conformar una dieta equilibrada, está en seguirlas de forma prolongada manteniéndonos con una serie muy limitada de alimentos.

“El objetivo de una dieta blanda, por el contrario, es nutrirnos con una mínima estimulación digestiva evitando que se secrete una gran cantidad de ácidos que pueda dañar las paredes estomacales”, explica el especialista.

Por eso comer lo que nuestro instinto nos diga es la mejor solución en estos casos; aunque, eso sí, con ciertas barreras. “Debemos evitar alimentos que producen irritación de la mucosa gástrica e intestinal (algunas especias) o gases (gaseosas, legumbres, granos integrales, algunas verduras crudas), estimulantes (café, té, cacao, alcohol), alimentos muy grasos (carnes, frituras, precocidos, algunos pescados), alimentos muy salados y ahumados, y los guisos que hacen las digestiones más lentas”.

Hidratarse continuamente, tomar porciones ligeras muy repartidas e ir reincorporando los alimentos habituales a nuestra dieta de manera progresiva es todo lo que debemos hacer. Aunque una buena alimentación no es una medicina, alivia los síntomas y, sobre todo, evita que una mala alimentación derive en alguna patología, como las úlceras.

¿Querés saber cuáles son esos alimentos que, aunque no deben conformar por sí mismos una dieta (o no de más de dos días), son excelentes para aliviar el malestar estomacal? Aquí te dejamos una lista.

Arroz blanco
Empezamos por un clásico. Es muy fácil de digerir, ayuda a cubrir el revestimiento del estómago y a calmar el vientre gracias a la absorción de toxinas desagradables. Eso sí: tenemos que dejar el tomate y los huevos para otra ocasión y buscar un acompañamiento más suave, como el jamón cocido.

Caldo
Cuando sentimos dolor de estómago, necesitamos líquido. En lugar de probar con sopas en las que solo es un complemento, un sencillo caldo casero resulta muy reconfortante y mantiene hidratado nuestro cuerpo.

Tostadas
Olvidate de bajar a comprar el pan por un día. El pan tostado –sin manteca ni mermelada esta vez– es la mejor solución para los dolores estomacales porque evita el reflujo gástrico. Las crackers o galletas de agua son otro aperitivo muy recomendable (especialmente, si son bajas en sodio).

Bananas
Están en cualquier dieta y tienen múltiples propiedades. En este caso nos quedamos con ellas gracias a los electrolitos que aportan, muy necesarios para hidratarnos y devolver a nuestro aparato digestivo a la normalidad, y el potasio, que nos ayuda cuando sufrimos vómitos o diarrea.

Manzanas
Tanto la fruta entera como la compota que se hace a partir de ella nos aportan las propiedades de la pectina, un tipo de fibra que ayuda a tratar la diarrea y el estreñimiento.

Papaya
Esta fruta tropical contiene una enzima llamada papaína que ayuda a la digestión. También es muy eficaz para aliviar el estreñimiento.

Té y manzanilla de hierbas
Ayuda a aliviar el dolor abdominal y reduce la inflamación: obtendrás los efectos calmantes de una taza de té caliente junto a las propiedades curativas para el estómago.

Agua
Lo más importante de todo es mantenernos continuamente hidratados y eliminando toxinas. No se trata de beber por beber, pero el cuerpo nos lo pedirá y, si estamos haciendo reposo en cama, es muy útil tener una botella a mano. El agua de coco, por sus altos niveles de electrolitos, es también muy recomendable.