Cinco recetas caseras para aliviar quemaduras

Para evitar que se produzcan es imprescindible tomar medidas de precaución.

Vacaciones en la playa, fines de semana en piletas, mate en la plaza: cualquiera sea el contexto, en verano aumentan las horas de exposición al sol. Si no se cumplen con las precauciones adecuadas, se puede producir el temido arrebatamiento, dañino para la piel y que puede afectar a la salud en general. ¿Qué hacer ante estos casos?

En caso de enrojecimiento o quemadura de la piel como primera medida se debe consultar al médico, aconseja la cirujana y especialista dermocosmiátrica María Rolandi Ortíz.

Otra indicación es refrescar e hidratar la piel, ya sea con agua termal o con productos que en su formulación tengan corticoides. No usar ningún aceite, advirtió la especialista, que es miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología y directora de Ro Medical Art.

Si la piel está muy irritada, aconseja aplicar una mascarilla a base de caléndula, ya que es descongestiva. La baba de caracol también es regenerante.

Están indicados los productos que contengan argireline. “Este componente va a ayudar a atenuar las arruguitas de expresión que se pueden marcar debido a la exposición solar y al aumento de sequedad”, explica.

A continuación, te ofrecemos cinco recetas caseras naturales para aliviar las quemaduras de sol y contribuir a la recuperación:

Compresas de leche fresca: aplicar las compresas de algodón embebidas en leche fresca entera, durante unos 20 minutos. Luego enjuagar con agua fría.

Té helado de manzanilla: los taninos del té ayudan a aliviar algunas de las molestias. Prepararlo, dejar enfriar y luego agregar hielo. Se aplica en la zona en forma de compresas. También se puede aplicar mediante una botella con atomizador y rociar. Alrededor de los ojos se pueden colocar las bolsitas del té

Aloe vera: proporciona gran alivio y puede ayudar en el proceso de recuperación. Puede utilizarse el gel extraído directamente de una planta o alguna crema que lo contenga. Para que sea efectiva, la crema debe tener una alta concentración del activo.

Ingerir agua: cuando el cuerpo se expone al sol pierde agua y sales esenciales. Para evitar las nocivas consecuencias de la deshidratación, se debe aumentar la ingesta de líquidos. Así el cuerpo se hidrata para una óptima salud de la piel.

Un baño de agua fría: tomar un baño de agua fresca ayudará a bajar la temperatura de la piel y a refrescarla. Luego hidratar abundantemente.

Cuidados imprescindibles

Se deben tomar precauciones a la hora de exponerse al sol. Claro que todavía hay quienes hacen oídos sordos y se arrebatan. El sol, sin la protección adecuada, produce envejecimiento prematuro. Lo que es más grave aún, cada vez son más los casos que se observan con lesiones premalignas y malignas.

Incluso usando protección, se debe evitar la exposición prolongada al sol en las horas pico (entre las 11 y las 15). Hay que usar protector solar aún en días nublados, dado que las nubes dejan pasar el 85% de las radiaciones UV. Aplicarlo media hora antes de exponerse al sol y renovarlo cada dos horas, luego de la sudoración excesiva y del baño de agua.