Anuncian el traslado de la Cárcel de Devoto a Marcos Paz

El complejo penitenciario fue inaugurado en 1927 y es el único que subsiste en la ciudad.

El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, y el ministro de Justicia, Germán Garavano, anunciarán mañana el traslado de la cárcel de Devoto al complejo penitenciario de Marcos Paz.

El “Complejo Penitenciario Federal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires” fue inaugurado en 1927 y es el único que subsiste en el territorio de la Capital Federal, luego del cierre de la Penitenciaría de Las Heras y la Cárcel de Caseros.

En un comunicado, el Gobierno de la Ciudad indicó que el traslado de la cárcel se decidió “como respuesta a los reclamos de los vecinos, que se prolongaron durante más de 40 años”.

La cárcel de Devoto ocupa un predio de aproximadamente cinco hectáreas donado hace más de nueve décadas por la familia Visillac, entre las calles Nogoyá, Bermúdez, Desaguadero y Pedro Lozano.

El Gobierno de la Ciudad informó que “el 65% del terreno liberado va a usarse para la creación de espacios públicos, mientras que el 35% restante será utilizado para la construcción de viviendas”.

A lo largo de 91 años, la cárcel de Devoto fue el escenario de varios hechos que pasaron a la historia, como la liberación de presos políticos encarcelados por la dictadura de la “Revolución Argentina” el 25 de mayo de 1973, el mismo día de la asunción de Héctor Cámpora como presidente.

Asimismo, el 14 de marzo de 1978 se produjo un motín en el que por lo menos 60 internos murieron por asfixia o quemaduras o fueron baleados, en tanto otros 85 resultaron heridos debido a la combustión generada por la quema de colchones.

Durante la última dictadura en la cárcel de Devoto funcionó un centro clandestino de detención y torturas, por donde se estima pasaron unas 1.200 personas. El área destinada a ese centro fue señalizada en 2012 como sitio de Memoria.

Desde 1985 funciona en la cárcel un Centro Universitario para los internos del penal.

El Penal de Devoto es una cárcel de “encausados” donde la mayoría de sus alojados no tienen una sentencia firme. Por eso, su cierre fue resistido en diversos ámbitos, porque su alejamiento de un centro urbano impediría la normal defensa de los procesados.