El vicepresidente Mike Pence visita este lunes la valla de Caléxico (California) y mañana estará en Arizona

El presidente amenaza al Congreso si no le aprueban los fondos para el muro

La caravana de inmigrantes que viaja a EEUU se prepara para cruzar la frontera y pedir asilo

De momento, el grupo de 200 inmigrantes de Honduras, Guatemala y El Salvador, que se decidió a intentar cruzar la frontera por el puesto de control de San Ysidro en San Diego (California), ciudad fronteriza con Tijuana (México), se dio de bruces con la burocracia de Estados Unidos antes siquiera de conseguir entrar en el país.

Cuando intentaron pasar, según Kevin McAleenan, el jefe de Aduanas y Protección de la Frontera (CBP, por sus siglas en inglés), se les tuvo que denegar la entrada, debido a que ya se había superado el cupo diario de aceptación de peticiones de asilo. “Ya hemos alcanzado la capacidad del puerto de entrada de San Ysidro de procesamiento personas que viajan sin la documentación apropiada”, explicó McAleenan en un mensaje por escrito en referencia a por qué no se aceptó la entrada de los inmigrantes de la caravana, que habían desatado la ira del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante los últimos días.

El portavoz de Aduanas y Protección de la Frontera, Ralph deSio, confirmó que este lunes podrán intentar entrar de nuevo. En cambio, no desveló si se empezaría a procesar su petición de asilo como refugiados, la cual tarda en tramitarse una media de dos años después de diferentes exámenes entre el departamento de Estado y Seguridad Nacional.

Hoy el vicepresidente Mike Pence tiene previsto visitar Caléxico (California), pueblo fronterizo con Mexicali (México), donde supervisará el lugar de la construcción de la barrera en la línea divisoria de esta parte del estado. Un proyecto que no debe confundirse con el muro de Trump, que se levantó en los años 90 para luchar contra el narcotráfico. Mañana Pence celebrará un acto de corte político en Phoenix (Arizona), ciudad que ha sido en otras ocasiones “zona cero” de las polémicas migratorias en Estados Unidos.

Ya el fin de semana, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encargó mantener viva la polémica cuando amenazó al Congreso si no le aprueba los fondos necesarios para construir el muro en la frontera. “Si no tenemos seguridad en la frontera, no tendremos otra opción que cerrar el país”, aseguró el presidente sin especificar a qué se refería exactamente. “Ese muro ha empezado, tenemos 1.600 millones (de dólares)”, indicó Trump.

De momento, sólo se ha comenzado con la obra de Caléxico, citada anteriormente. En cambio, los planes de esta estructura de 30 pies de altura (9,1 metros), destinada a sustituir una construcción de dos millas (3,2 kilómetros) levantada hace décadas, arrancaron en 2009. Entonces, se encontraba el presidente demócrata Barack Obama en la Casa Blanca.