Así comenzó el proceso de beatificación de monseñor Enrique Angelelli, los sacerdotes Gabriel Longueville y Carlos de Dios Murias, y el laico Wenceslao Pedernera.

El Vaticano reconoció este sábado el martirio de cuatro víctimas de la dictadura argentina, entre ellas el monseñor Enrique Angelelli, y así abrió las puertas para que se comience el proceso de beatificación.

Monseñor Enrique Angelelli, los sacerdotes Gabriel Longueville y Carlos de Dios Murias, y el laico Wenceslao Pedernera, todos asesinados en 1976 durante la última dictadura militar, murieron como mártires y serán beatificados, reconoció un decreto de la Congregación para las Causas de los Santos.

El 18 de julio de 1976, los padres Carlos de Dios Murias, un sacerdote franciscano argentino, y Gabriel Longueville, francés, fueron secuestrados y trasladados a una base aérea. Allí fueron interrogados, torturados y asesinados. Sus cadáveres, acribillados por balas, fueron descubiertos dos días más tarde.

El 4 de agosto de 1976, Monseñor Enrique Angelelli, obispo de La Rioja (centro), de regreso de una misa en homenaje a los dos religiosos muertos, sufrió un accidente de tráfico.

Aunque al principio fue calificado como “accidente de circulación”, en 2014 fue reconocido como asesinato y su responsable fue condenado a cadena perpetua.
Poco antes de su muerte, Angelelli había recibido amenazas de muerte a raíz de su actividad en defensa de los pobres.

El laico Wenceslao Pedernera se instaló en los años 1970 entre los trabajadores pobres del campo argentino.
Este padre de familia formó, junto a los miembros de una cooperativa agrícola, una comunidad que giraba en torno al trabajo y la plegaria.

El 25 de julio de 1976, un grupo de hombres enmascarados le disparó. Murió pocas horas más tarde en el hospital.

Al reconocer el martirio de estas cuatro víctimas de la junta argentina, la Santa Sede afirma que murieron por “odio a la fe”, aunque la dictadura militar en Argentina se reivindicaba en defensa del cristianismo.

Buenos Aires, NA.