El jueves dictará sentencia el Tribunal Oral Federal Nº4 sobre el ex funcionario y otros cinco acusados.

Por primera vez en la historia argentina un ex vicepresidente afrontará la sentencia de un tribunal de justicia por una causa de corrupción. El privilegio será para Amado Boudou quien será juzgado por la causa de la ex Calcográfica Ciccone, en la que se lo acusa  de cohecho en concurso ideal con negociaciones incompatibles con la función pública.

Los jueces que integran la TOF 4 son Pablo Bertuzzi, Néstor Costabel y Gabriela López Iñíguez escucharán mañana martes, los últimos alegatos, y tienen previsto dictar sentencia el jueves .

Los magistrados deben determinar si Boudou fue culpable de utilizar su posición en la estructura del Estado y pergeñar una serie de maniobras para quedarse con la firma encargada de emitir la moneda nacional.

También se juzgará la participación de Alejandro Vanderbroele, José María Nuñez Carmona,  Nicolás Ciccone, Rafael Resnick Brenner ex funcionario de AFIP, y Guido Forcieri, ex funcionario del ministerio de Economía.

La acusación del fiscal Marcelo Colombo –que compartieron la Oficina Anticorrupción (OA) y la Unidad de Información Financiera (UIF)- apunta a que Boudou junto a  Vanderbroele y Nuñez Carmona se apoderaron del 70% del paquete accionario de Ciccone por intermedio de la empresa The Old Fun a cambio de contratos con el Estado.

Vanderbroele era dueño de The Old Fun, y Nuñez Carmona –en nombre de Boudou- fueron los que llevaron adelante las negociaciones con la familia Ciccone para la venta de la empresa que estaba en 2010 en quiebra. Boudou, que en ese momento era ministro de Economía, intercedió ante la AFIP para otorgarle a Ciccone beneficios impositivos.

El proceso judicial se aceleró cuando Vanderbroele declaró como arrepentido y dio detalles de cómo fue la maniobra.

El fiscal pidió para Boudou una pena de 5  años de prisión y la UIF de 6 años, más la inhabilitación para ejercer cargos públicos.