Si ocurre un atragantamiento, en un primer momento puede que se solucione solo gracias a la tos originada por la aspiración, en muchas ocasiones es efectiva y consigue expulsar lo que la provoca la obstrucción.

De hecho, esta última puede ser efectiva, ya que se trata de un mecanismo de defensa para expulsar un objeto extraño

Sin embargo, no siempre sucede así y puede producirse un deterioro del estado respiratorio que, en ocasiones, puede desencadenar en neumonía, enfisema pulmonar, algunas infecciones o, incluso, la muerte

Por lo tanto, es importante conocer lo que hay que hacer en el caso de que una persona, y en especial los niños, se atraganten. Entre los síntomas más característicos, está la dificultad para respirar o la tos.

Si se sospecha que el menor puede estar atragantándose con algo, lo primero es acudir de forma inmediata a un servicio de urgencias, para que un especialista en otorrinolaringología pueda valorar este riesgo, o llamar a los servicios de emergencias para que vengan a la mayor brevedad posible

Una vez en urgencias, el médico le realizará algunas pruebas, como una fibrolaringoscopia, para valorar la vía aérea superior.

Un niño que tragó una pila u otro objeto cortante o peligroso debe hacerse una endoscopia dentro de las 24 horas porque el producto sigue actuando, y hay peligro que se rompa el esófago

En el caso de las pilas de botón también se requiere de esta técnica con urgencia, debido a que despiden sustancias químicas (mercurio, litio, cadmio) capaces de perforar el esófago. Estas diminutas partes se encuentran en juguetes, relojes, zapatillas con luces, vinchas de cotillón y otros dispositivos electrónicos que, con frecuencia, están destinados a los menores.

Ante la sospecha de un accidente de este tipo, los padres no deben intentar retirar el cuerpo extraño por su cuenta, ya que una mala maniobra puede agravar la situación y se debe concurrir de inmediato al servicio de emergencia. Los signos como sofocación, arcadas, tos y ahogos son síntomas frecuentes que deben motivar la consulta inmediata. También pueden presentarse vómitos, carraspera y silbidos en el pecho.

Otras medidas de urgencia

En la guardia, una auscultación pulmonar puede evidenciar datos acústicos como sibilancias u otras alteraciones; o una radiología de tórax que, en ocasiones, permite visualizar la localización del cuerpo extraño o sus consecuencias pulmonares.

En el caso de la broncoscopia, se trata de una prueba que requiere anestesia general y no está exenta de riesgos, por lo que la decisión de realizarla o no se basa en los elementos de sospecha sobre la existencia de un cuerpo extraño

Los profesionales suelen brindar consejos contra los ahogamientos o atragantamiento. Una curiosa pero efectiva forma de determinarlo es que cualquier objeto que pueda entrar por el interior de un rollo de papel higiénico no debe estar expuesto al niño, sobre todo entre los menores de tres años

Por otro lado, es imprescindible excluir de su dieta ciertos alimentos que no puedan digerir o masticar como lo hace un adulto, como los frutos secos, zanahoria cruda, palomitas de maíz, caramelos duros y frutas como la manzana o las uvas. En todo caso, deben estar cortados o triturados, como las salchichas -que es necesario cortarlas también a lo largo, puesto que su diámetro es similar al de las vías respiratorias- o las uvas -peladas y cortadas, puesto que es un alimento que no se deshace ni con la saliva ni con agua-

También es conveniente que el pequeño no corra, juegue o hable mientras tenga un alimento o juguete en la boca y, cuando se trate de comida, es recomendable que se limpie y revise bien, para evitar que ingiera huesos, espinas, etc. No obstante, deberá estar vigilado siempre que esté comiendo.

Respecto a los juguetes, a la hora de comprarlos hay que tener en cuenta las indicaciones y advertencias, es decir, si es o no apto para el niño según su edad y acorde a sus necesidades

También es importante la seguridad del juego, que no debe contener piezas extraíbles muy pequeñas, afiladas o de materiales como el metal o el vidrio, que puedan llevárselas a la boca y asfixiarse. Los juguetes con pilas tampoco son recomendables y, en caso de necesitarlas, que estén bien aseguradas, puesto que estas pueden soltar sustancias tóxicas y producir, incluso, perforaciones, en el caso de ser ingeridas.

Asimismo, los otorrinolaringólogos recomiendan prevenir a los niños sobre los peligros de ciertas acciones, así como educarlos para evitar que se introduzcan cualquier objeto en la boca.

Como precaución para los adultos, conviene tener unas nociones básicas de primeros auxilios para, en caso de atragantamiento, poder ayudar mientras llegan los servicios de emergencia.